Reservat



Kinder: 2 bis 10 Jahre

Cañón Añisclo + Ripareta

Dauer: 4Stunden

Schwierigkeit: -

Kilometer: -km.

El Cañón de Añisclo o del río Bellós, se sitúa en el Pirineo de Huesca, al Sur del macizo de Monte Perdido, discurriendo rectilíneamente en dirección Sur durante más de 10 km, desde el Circo de Añisclo a los pies del mismo Monte Perdido, hasta la confluencia con el valle del río Aso.

El Cañón de Añisclo forma parte del Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, junto con el macizo de Monte Perdido, Valle de Ordesa, las Gargantas de Escuaín y la cabecera del Valle de Pineta.

Al Norte, el Circo de Añisclo está cerrado por el Collado de Añisclo, entre el Monte Perdido y la Sierra de las Sucas, paso a 2500 metros de altitud que comunica con el Valle de Pineta. Al Oeste, la Sierra Custodia y el Mondicieto separan a este valle del Valle de Ordesa, mientras que al Este, tras otra cresta, se encuentran las Gargantas de Escuaín.

Se trata de un impresionante valle, que en su cabecera tiene un circo glaciar, pero que posteriormente se encajona en un profundo cañón, fruto de la acción karstica del agua del río sobre la roca caliza, en una sucesión de bellos toboganes y cascadas, entre los que hay que reseñar la Fuen Blanca o Fon Blanca, un nacimiento en la pared vertical del Pico de Añisclo (o Soum de Ramond) que se desploma verticalmente sobre el valle. En los sitios en los que el terreno y la altura permiten el crecimiento de vegetación, la gran humedad y la casi permanente sombra del profundo cañón, producen tupidos bosques como la Selva Plana.

A la altura de la ermita del San Úrbez, el Cañón del Bellós, se encajona más si cabe y toma dirección NW-Se hasta la localidad de Escalona.

El recorrido de ida y vuelta propuesto, se inicia en el aparcamiento de San Úrbez, que marca el final del desfiladero de las Cambras y el inicio del Cañón de Añisclo. Después de dejar el coche, atravesaremos el puente de San Úrbez y cruzaremos el río Bellós para dar comienzo a la caminata. Tomaremos el amplio camino que, en dirección norte, deja a la derecha la ermita de San Úrbez, incrustada en la roca y antigua morada del santo que lleva su nombre. No abandonaremos el camino principal hasta llegar, sin posibilidad de extravío, al paraje de la Ripareta, al cabo de unas 2 horas y media. Durante el trayecto, podrán observarse indicaciones hacia La Ripareta-Fuenblanca. En todo el recorrido aparecen indicaciones precisas, por lo que equivocarse es practicamente imposible, añadir que solo es una senda sin apenas bifurcaciones.

El primer punto descrito esta alcanzado. Para los que quieran más pueden seguir pues la senda continua.

Llegados a La Ripareta, el cañón se ensancha considerablemente. Iniciamos un nuevo ascenso, atravesando un magnífico hayedo, hasta alcanzar una zona en la que se inicia un suave descenso hacia el cauce el río. Tras atravesar el río por un nuevo puente, no tardaremos en advertir las señales rojas y blancas, correspondientes al GR 11, que, en dirección a Góriz, nos conducirán a Fon Blanca. Hasta este punto habremos tardado unas 3 horas y media o 4 horas.

El paisaje está dominado por una abundante vegetación con tejos, hayas, avellanos, pinos, helechos, fresas silvestres... que le confiere un aspecto selvático. El cañón es impresionante, así como la multitud de cascadas que se ven a lo largo de todo el recorrido. Si duda, nos encontramos en uno de los lugares más salvajes de todo el Parque Nacional, y si la ruta es en otoño, multitud de colores impensables estan a nuestro alcance.

Si quisiéramos continuar la ruta (lo cual conllevaría realizar una travesía con pernocte incluido), podríamos continuar hasta el final del Cañón de Añisclo (unas 7 horas desde el aparcamiento).

Para el regreso, se tomará el mismo camino.

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